En Berlín, la producción de empanadas argentinas se realiza en una cocina alquilada, donde se elaboran diversos rellenos, incluyendo opciones veganas y mediterráneas.
Se utiliza harina orgánica de un molino cercano a Dresden, tres veces más cara que la convencional, y se presta especial atención a la calidad de los ingredientes como berenjenas, tomates, albahaca y mozzarella.
La producción se concentra en una vez a la semana, abasteciendo tanto al puesto en el mercado como a un depósito con heladeras, asegurando la frescura de los productos.