Nuevos detalles en el caso Agostina apuntan a un posible encubrimiento y a una confesión del principal sospechoso, Barrelier, realizada en el penal de Bower.
Se investiga si las autoridades sabían de la ubicación de Agostina desde el principio y si el accionar posterior fue para "acomodar el show". La confesión habría ocurrido la primera noche tras su detención, cambiando el curso de la investigación.