Se continúa con el tema de Carmen Barbieri, quien se sintió colocada en lugares grandes, como si hubiera destruido una familia o fuera una delincuente. Ella afirma que hace mucho que no habla y que la compararon con personas vinculadas a hechos aberrantes.
Se reflexiona sobre la fama, considerándola peligrosa y puro cuento, prefiriendo la popularidad. La persona en cuestión se muestra tranquila, afirmando no haberle hecho mal a nadie y pidiendo que no le hagan daño. Se menciona un paralelismo con Barrera y la idea de que hoy en día se hacen famosos por escándalos.