La logística agrícola de Brasil está experimentando una transformación, con la consolidación del "Arco Norte" como corredor principal para la exportación de granos y la importación de insumos, desplazando a los puertos tradicionales del sur y suroeste.
Este fenómeno impacta en el envío de soja y maíz, así como en el abastecimiento de fertilizantes, un insumo crítico para la producción. En 2025, los puertos del Arco Norte recibieron 13 millones de toneladas de fertilizantes, reflejando una inversión en infraestructura y mejora logística.