Las protestas en Bolivia, que exigen la dimisión del presidente Rodrigo Paz, mantienen al país bloqueado y en escasez de alimentos, combustibles y medicamentos.
La Central Obrera Boliviana se niega a dialogar y mantiene las protestas, que comenzaron el 6 de mayo. Las pérdidas económicas estimadas por los bloqueos ascienden a 1.700 millones de dólares.
Hay 90 puntos de bloqueo en seis departamentos, afectando especialmente a La Paz y El Alto, donde los hospitales carecen de oxígeno y medicamentos, y las familias sufren el aumento del precio de la canasta básica.