Se especula que el detenido Barrelier podría haber tenido conocimiento previo de la casona abandonada donde se habrían descartado los restos de Agostina.
La presencia de un casero en el lugar hasta hace pocas semanas, y su posterior ausencia, junto con la dificultad de acceso a la propiedad, sugieren una posible premeditación por parte del sospechoso.
El hecho de que la casona estuviera abandonada y en un lugar de difícil acceso refuerza la hipótesis de que fue un sitio elegido específicamente para ocultar pruebas.