Se aborda la compleja relación entre la policía, la justicia y los peritos en el contexto de una investigación. Se aclara que no existe una "corporación" que defienda a los involucrados, sino un análisis de la actuación fiscal.
Se enfatiza que la policía y la justicia son quienes ejecutan las diligencias, mientras que los peritos brindan sus conocimientos técnicos. Se recalca que la responsabilidad de llevar adelante ciertas pericias recae en la justicia, y que la demora en estos procesos no es culpa de los peritos.
Se busca aclarar malentendidos y evitar interpretaciones erróneas sobre la actuación de los diferentes actores, centrándose en el análisis preciso de las funciones y responsabilidades de cada uno en el marco de una investigación judicial.