Millones de familias venezolanas sufren constantes cortes de luz, escasez de agua y deterioro del transporte público, afectando gravemente su calidad de vida.
Roberto Carpio y Teresa Herrera, residentes a una hora de Caracas, denuncian la falta de suministro eléctrico y de agua constante, además de la deficiencia en el transporte.
Teresa Herrera afirma recibir agua cada 18 días y clama por mejoras en salud, señalando la ausencia de ambulancias y médicos, y la peligrosa condición de las carreteras.
El ingeniero Norberto Bauson, presidente de la Sociedad Venezolana de Ingeniería Hidráulica, explica que la crisis eléctrica afecta el bombeo de agua y el suministro de gas, y que el 80% de la generación termoeléctrica está fuera de servicio por falta de mantenimiento.
Gigantes como Siemens y General Electric han enviado misiones técnicas para evaluar y rescatar unidades críticas.