Raúl Fernández, tío abuelo de Agostina Vega, exige la destitución del ministro de seguridad Quintero y del fiscal Garzón por la mala praxis en la investigación del caso.
Fernández relata las demoras y falta de accionar por parte de la policía y la fiscalía desde el primer momento en que se aportó información crucial, como la del remisero que vio a Agostina por última vez.
Se critica la lentitud en la toma de declaraciones y la aparente falta de interés en seguir las pistas proporcionadas por la familia, lo que habría dificultado la localización de Agostina con vida.