Vecinos de Galati, Rumania, viven con temor tras el impacto de un dron ruso en un edificio residencial, que dejó dos heridos. El incidente eleva la preocupación de que la guerra se extienda más allá de las fronteras de la OTAN.
El dron formaba parte de un ataque contra Ucrania y cambió de trayectoria, estrellándose en territorio rumano. Las autoridades investigan las causas del cambio de rumbo, mientras la población local teme nuevos ataques y la insuficiencia de provisiones para emergencias.