El tabaquismo es tratado como una adicción compleja que requiere un abordaje interdisciplinario, involucrando asesoramiento y derivación a salud mental cuando es necesario.
Se resalta la dificultad de lucha contra esta adicción debido a la fácil accesibilidad del tabaco, a pesar de las restricciones en espacios cerrados. Las acciones de prevención han logrado descender el consumo, pero sigue siendo alarmante.