Susana Trimarco expresó indignación por la actitud del fiscal Raúl Garzón hacia los periodistas y la sociedad, calificándolo de "soberbio y patético". Comparó el maltrato recibido con el que ella misma sufrió durante la búsqueda de su hija Marita, criticando la falta de explicaciones y la lentitud en la actuación judicial.
Trimarco cuestionó la inacción del fiscal al no ordenar un allanamiento inmediato a la casa de Barrelier, a pesar de la declaración del remisero. Instó a tomar medidas urgentes y a no ser "inoperantes", recordando su propia lucha de 24 años para encontrar a su hija y la importancia de la prensa en visibilizar estos casos.
Se criticó la falta de empatía y contención por parte de las autoridades hacia las familias de las víctimas, contrastando con la felicidad de las fotos familiares de los funcionarios. La aparición de violencia policial contra manifestantes (balas de goma a mujeres y niños) también fue repudiada.