Martinique, una sudafricana que se instaló en Barentsburg hace dos años, describe la vida en la isla como intensa y desafiante, un lugar donde uno se enfrenta a sí mismo rápidamente y puede perder la cabeza con facilidad, comparándolo con vivir en la luna.
A pesar de la dureza del entorno, Martinique ha encontrado en la comunidad de Barentsburg una familia que la ha adoptado. Trabaja en el Departamento de Comunicación de Cross Arctic World, donde publica contenido en redes sociales, contribuyendo así a la narrativa oficial rusa.
Martinique destaca el fuerte apego de los habitantes al honor, la historia y las raíces, así como un profundo respeto por quienes murieron antes que ellos. Considera que no se debe opinar sobre un lugar o personas que no se conocen, y que la identidad de los habitantes de Barentsburg no tiene relación con las acciones de su presidente. El 69% de los habitantes votó por Vladimir Putin en las últimas elecciones.