Miguel, abuelo de Agostina, expresa su gratitud por el apoyo recibido de vecinos y desconocidos, quienes se acercan a la casa para brindarles fuerza y prender velas en un pequeño altar.
Confía en que tendrá el apoyo de la ciudad y sus vecinos para continuar con las marchas y exigir que todos los implicados en la muerte de su nieta sean encarcelados.
Se destaca la solidaridad de la gente que, a pesar de no conocer a la familia, se acerca a brindarles consuelo y apoyo en este difícil momento.