Se revela que los platos pertenecían a Don Ramón y que el Chavo sabía que él era sonámbulo, pero no le hicieron caso.
Se desestima la creencia en muertos y espíritus, calificando de ignorantes a quienes creen en tales cosas.
Se revela que los platos pertenecían a Don Ramón y que el Chavo sabía que él era sonámbulo, pero no le hicieron caso.
Se desestima la creencia en muertos y espíritus, calificando de ignorantes a quienes creen en tales cosas.