El pueblo Nivaclé se encuentra atrapado entre las fronteras de Argentina y Paraguay, sin ser plenamente reconocidos por ninguno de los dos países.
Históricamente, su territorio abarcaba ambas orillas de los ríos Bermejo y Pilcomayo, pero la división administrativa los dejó en una situación de limbo.
A pesar de que Argentina los utilizaba como mano de obra barata, hasta 2025 no han sido reconocidos como pueblo indígena en el país, lo que agrava su situación de desprotección.