Se enfatizó el poder y la responsabilidad que implica ser padres, instando a las madres y padres a hacerse cargo de sus hijos y soltar la culpa.
Se reconoció que todos los padres desean lo mejor para sus hijos, pero a veces existe una brecha entre lo que se cree poder hacer y lo que realmente se hace.
Se propuso el "poder" como capacidad de acción y hacerse cargo del ser humano traído al mundo como el verdadero desafío de la paternidad.