Roberto y Fernanda, dueños de una panadería en Avellaneda, relataron el violento asalto que sufrieron cuando les robaron su camioneta, herramienta de trabajo esencial. Este es el segundo robo que sufren en poco más de un año.
Ambos expresaron su indignación y sentimiento de impotencia ante la creciente inseguridad en la zona. Roberto contó que en un asalto anterior logró forcejear con el delincuente y arrebatarle el arma, pero en esta ocasión, al ver que eran cuatro contra uno, prefirió no arriesgarse. Fernanda, por su parte, manifestó su cansancio de "empezar de cero" económicamente cada vez que son víctimas de un robo.
La pareja hizo un llamado a las autoridades locales para que se ocupen de la seguridad, señalando que la gente vive con miedo y que incluso ir a una plaza se ha vuelto una actividad riesgosa. Agradecieron la solidaridad de los vecinos, quienes les están prestando una camioneta para poder continuar con su labor mientras intentan recuperar la suya.