Un matrimonio de Avellaneda, dedicado a la distribución de pan, fue víctima de un violento asalto en el que les robaron su camioneta, herramienta de trabajo esencial. El hecho ocurrió en pleno día y se suma a la creciente ola de inseguridad que azota la zona.
Los damnificados, Roberto y Fernanda, expresaron su impotencia y bronca ante la situación, relatando que no es la primera vez que sufren un hecho similar. A pesar de la conmoción, se mostraron agradecidos de que no les haya ocurrido nada a nivel personal, pero enfatizaron la dificultad de "empezar de cero" económicamente tras cada robo.
Dirigieron un mensaje a las autoridades locales, pidiendo que se ocupen de la seguridad y que la gente pueda vivir sin miedo, sin necesidad de rejas. Destacaron que la inseguridad afecta a los trabajadores y que la situación los obliga a vivir en un estado de constante temor, escuchando cada ruido y temiendo por su integridad.