Se introduce el testimonio de Paola, quien relata cómo problemas espirituales marcaron su vida desde la infancia, tras la inserción de sus padres en una secta espiritista.
Paola describe un empeoramiento general de la situación familiar, con un aumento de la violencia por parte de su padre y un ambiente de caos.
Ella misma comenzó a experimentar fenómenos perturbadores, como escuchar voces y ver sombras, indicando un posible impacto de las prácticas espiritistas en su entorno.