Europa enfrenta una ola de calor con temperaturas que superan los 30 grados en varias regiones, provocando el cierre de escuelas y la búsqueda de alivio en ríos y playas.
Se han reportado al menos siete fallecimientos debido al calor extremo, cinco de ellos por ahogamiento en zonas no autorizadas. La demanda de agua se ha disparado, llevando a las autoridades a distribuir reservas de emergencia en algunas localidades.
Se espera que las temperaturas desciendan la próxima semana, pero la ola de calor ha evidenciado la vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos extremos.