Una intensa ola de calor azota Europa, con temperaturas que superan los 30 grados en varias ciudades como París, Roma y Madrid. Una masa de aire cálido proveniente de África se ha estacionado sobre el continente, provocando un clima extremo para la época.
Los edificios antiguos y la falta de aire acondicionado en muchas viviendas y escuelas europeas generan preocupación, especialmente en París, que recuerda la trágica ola de calor de 2003, donde murieron aproximadamente 15.000 personas, en su mayoría ancianos. Se recomienda a la población tomar precauciones, mantenerse hidratados y buscar lugares frescos.