Se compara el accionar del imputado con el de un famoso asesino serial ruso que trozaba a sus víctimas y las dejaba en distintos lugares. Esta mecánica de ocultamiento es observada en casos similares.
El intento de suicidio del imputado es interpretado como un posible "acting" o actuación, producto de una mentalidad psicopática. Se sugiere que este acto no responde a una verdadera conciencia del hecho, sino a una estrategia para generar empatía ficticia una vez atrapado.
Se diferencia este comportamiento de una culpa neurótica, indicando que la continuidad en los actos y la desafectivización responden a un trastorno de personalidad más profundo.