Se prevé un invierno más cálido de lo habitual en el hemisferio sur, según estudios de meteorólogos que anticipan temperaturas menos extremas o intermitentes.
Mientras tanto, el hemisferio norte experimenta olas de calor anticipadas, con temperaturas de hasta 40 grados en Europa, incluyendo Francia y España. Este fenómeno se atribuye a un viento cálido proveniente de África, que ha generado alertas en varias ciudades y llevado a la suspensión de actividades al aire libre en algunos países.
En Estados Unidos también se registran olas de calor. Los expertos señalan que el calor de primavera en Europa no es habitual y que el verano aún no ha llegado, lo que genera preocupación ante las altas temperaturas.