Se explica la naturaleza de la grasa corporal como la forma más eficiente de almacenamiento de energía, detallando que un kilo de grasa contiene entre 7500 y 8500 kilocalorías. Se introduce la idea de que la ubicación de la grasa podría ser relevante.
Se plantea la pregunta sobre cuánta distancia se debería correr para quemar un kilo de grasa, sugiriendo que las cuentas pueden ser complejas y que se necesitarían múltiples sesiones de ejercicio para lograrlo.