El ejército israelí ordenó la evacuación de siete pueblos en el sur del Líbano antes de lanzar nuevos ataques contra objetivos de Hezbollah. El presidente libanés y el primer ministro expresaron preocupación por la demolición de viviendas, la destrucción de sitios históricos y las amenazas contra la población civil.
La ofensiva israelí ha dejado más de 3.300 muertos desde marzo, según autoridades libanesas. Israel argumenta que busca atacar objetivos de Hezbollah, considerado terrorista por varios países.