La grasa corporal es esencial para la supervivencia, cumpliendo funciones como mantener la temperatura, almacenar energía y proteger órganos. Sin embargo, el exceso y la ubicación de esta grasa son perjudiciales para la salud.
La grasa visceral, acumulada en el abdomen y alrededor de los órganos, es la más peligrosa y está asociada a problemas de salud. Si bien no existe un límite exacto de grasa corporal, el exceso de grasa visceral es un factor de riesgo.
La dieta juega un papel crucial en el control de peso. Se recomienda ingerir alimentos con pocas calorías y alto volumen, como frutas y verduras ricas en fibra. El ayuno intermitente y el registro de ingestas también pueden ser útiles. La comida ultraprocesada, alta en calorías y baja en saciedad, contribuye al exceso de peso.