El gobierno de Javier Milei presentó indicadores económicos positivos, destacando un superávit energético, reservas del Banco Central que alcanzan los 48 mil millones de dólares (récord desde 2019) y una baja en el riesgo país.
Sin embargo, los datos de abril muestran una caída en el consumo (-12% en combustibles, caída en producción industrial y transporte de pasajeros), lo que genera interrogantes sobre el impacto de las mejoras macroeconómicas en la vida cotidiana de la gente.
A pesar de los buenos números macroeconómicos, como la compra de 10.000 millones de dólares en reservas en cuatro meses, el contraste con la caída del consumo y la suba de precios en junio plantea un escenario dual para la economía argentina.