La Asamblea Nacional francesa aprobó por unanimidad la derogación del Código Negro, un conjunto de artículos redactado en 1685 por Jean-Baptiste Colbert bajo el reinado de Luis XIV. Este código establecía un estatuto excepcional para las colonias francesas, regulando la economía, la vida cotidiana y la religión de los esclavos.
El Código Negro estipulaba que los esclavos eran considerados bienes muebles y, aunque los amos tenían prohibido torturarlos, podían castigar a los fugitivos reincidentes e incluso aplicar la pena de muerte. También imponía a los amos la obligación de alimentar y vestir a sus esclavos, bajo pena de ser perseguidos por un fiscal.
La derogación, que se produce más de un siglo después de la abolición de la esclavitud en 1848, fue un momento de profunda emoción para los legisladores, reconociendo la herencia mestiza y las historias silenciadas del país.