En Chochoy Mayín, Alina Ruiz promueve la filosofía del "kilómetro cero" en su restaurante, enfocándose en generar y consumir alimentos locales para reducir el impacto ambiental.
La filosofía del kilómetro cero implica cocinar con productos de la misma región, priorizando al productor más cercano y valorando la historia detrás de cada alimento.
En la Patagonia, esta filosofía se aplica a través de la transhumancia de chivos y corderos, donde familias enteras trasladan sus animales en busca de pastura y agua, eligiendo comprar a productores locales.
La charcutería también se suma a esta tendencia, utilizando el animal de manera integral y aprovechando huesos para fondos y caldos, como en el caso de la cabeza guateada y empanadas de cordero.