El empleo en el hotel es ofrecido a la familia Ingalls, con un sueldo de 50 dólares mensuales y alojamiento gratuito en una habitación superior.
A pesar de la oferta, surge una preocupación por la necesidad de dos habitaciones, ya que tienen tres hijas. Sin embargo, se les asegura que los niños son educados y tranquilos, lo que no representaría un problema.
La familia acepta el empleo, lo que genera expectativas y alivio tras un día pesado. Se menciona la necesidad de desempacar y prepararse para el nuevo alojamiento.