Jimena se encuentra en la puerta de la casa de la familia de Agostina, donde residen su madre y abuelos, quienes atraviesan un profundo dolor.
La gente se acerca incesantemente a la casa para brindar apoyo a la familia, quienes se enteraron del intento de suicidio de Barrelier y piden que no se le permita evadir la justicia.
El abuelo Miguel expresa su deseo de que Barrelier confiese si tuvo cómplices, para que todos los implicados respondan ante la justicia.