La actual situación de caos global, marcada por la guerra comercial y la volatilidad de los mercados, beneficia a los especuladores financieros, quienes encuentran una "fiesta" en estas circunstancias.
Se compara la actual incertidumbre con la "paz americana" de posguerra, señalando una diferencia radical en la estabilidad y previsibilidad.
A pesar de la aparente estrategia detrás de estos eventos, muchos especialistas consideran que la falta de comprensión de la misma contribuye a la confusión general.