Se relatan detalles escabrosos sobre la vida de Jock Lenders, incluyendo su relación con Bonafini y su ostentoso estilo de vida mientras estaba en prisión.
El narrador expresa su descontento con la corrupción y la proliferación de "truchos" y sinvergüenzas en la política, tanto del kirchnerismo como del actual gobierno de Milei.
Se critica la falta de lealtad de los mafiosos y se insinúa que Aníbal Fernández podría estar involucrado en irregularidades.