La cobertura periodística del caso Agostina ha sido especialmente emotiva para Belén, quien trabaja junto a su madre. La cercanía del hecho y la relación madre-hija han intensificado la conmoción ante el trágico desenlace.
Belén destaca la empatía de su madre, quien se ha conmovido profundamente al seguir minuto a minuto el desarrollo de la investigación y escuchar las distintas voces involucradas en el caso.
La periodista reflexiona sobre la dificultad de mantener la objetividad periodística ante sucesos de esta magnitud, especialmente cuando involucran la pérdida de una vida joven y el dolor de una familia.