El segmento expone cómo durante la dictadura de Stroessner en Paraguay se llevó a cabo una masiva repartición de tierras, beneficiando a allegados al régimen.
Se estima que se entregaron cerca de 8 millones de hectáreas, una superficie equivalente a Panamá, a militares y empresarios cercanos al poder.
"Los grandes latifundios, entendemos, tienen no solamente la protección de la ley en nuestro país. Con él empezó el robo del siglo", se afirma, señalando la corrupción y el despojo de tierras públicas.Estas tierras, calificadas como "malavidas" y obtenidas de forma ilegítima, nunca fueron devueltas al Estado tras la caída de la dictadura, conformando un "país en el país" y sentando las bases para la posterior expansión de la "República de la Soja".