Japón y Estados Unidos lanzaron la operación "Potenciación" para acelerar la coproducción de misiles, en respuesta a las crecientes tensiones regionales por China y las amenazas de Corea del Norte.
La iniciativa, presentada por el ministro de defensa japonés Shinjiro Koizumi al secretario de guerra estadounidense Pete Hetset, busca agilizar el desarrollo de sistemas como el SM-3 y Amram. El plan contempla la revisión del marco legal japonés para la transferencia de equipos y tecnología de defensa, con el respaldo de Estados Unidos.
Ambos países también acordaron intensificar su presencia en la región suroccidental de Japón, cerca de Taiwán, en un contexto marcado por recientes críticas de Xi Jinping y patrullas militares chinas en zonas disputadas.