Estados Unidos y Japón avanzan en la "Operación Potenciación", una estrategia conjunta para acelerar la coproducción de misiles ante las tensiones regionales con China por Taiwán y las amenazas de Corea del Norte.
Se revisará el marco legal japonés para la transferencia de equipos y tecnología de defensa. Ambos países acordaron intensificar su presencia bilateral en la región suroccidental, fortaleciendo las capacidades militares de Japón.
Esta iniciativa busca contrarrestar la creciente influencia de China en la región y disuadir posibles agresiones de Corea del Norte, en un contexto de crecientes desafíos de seguridad para ambos aliados.