Las protestas en Córdoba por el caso Agostina derivaron en graves incidentes entre manifestantes y la policía.
Vecinos y familiares de Agostina cortaron la Circunvalación y se enfrentaron a la policía, arrojando piedras y quemando cubiertas. La situación escaló a tal punto que los vecinos de un barrio cercano también agredieron a la policía.
Miguel, el abuelo de Agostina, intentó calmar los ánimos y pidió que no se generara más violencia, pero los disturbios continuaron.
La madre de Agostina, Melisa, se encontraba internada por deshidratación y aún no había sido informada oficialmente de la muerte de su hija.