El programa "Destinos y Sabores" se adentró en la comunidad Emberá-Wounaan en Panamá, siendo el primer programa de televisión abierta argentina en convivir y cocinar con esta comunidad aborigen.
Se destacó el respeto por la tierra y las tradiciones ancestrales, y la experiencia cultural única de compartir secretos culinarios. La llegada a la aldea fue recibida con música tradicional y trajes típicos, en un entorno natural exuberante.
Se resaltó la arquitectura de las construcciones cónicas y la armonía con la naturaleza, describiendo la aldea como un lugar "suspendido en el tiempo". La interacción prometía un intercambio cultural transformador.