Connie Lamar, perfiladora criminal, explica que los depredadores necesitan tiempo para ganar la confianza de sus víctimas y convertirse en la persona que ellas necesitan. Este proceso es fundamental para su accionar.
Se señala que la desconfianza surge cuando los depredadores no tienen el tiempo suficiente para manipular y convencer a sus víctimas de su supuesta bondad y disposición a ayudar. En estos casos, la gente tiende a sospechar.