Se reitera la información sobre la ausencia del cuidador de la propiedad, quien dejó de asistir hace aproximadamente 15 o 20 días. Se sugiere que esto se debe al peligro que correría si presenciara actividades ilícitas.
El lugar, una casona abandonada, es ahora frecuentado por personas que consumen drogas ("piperos") o por niños, pero no por gente común. Se considera que solo alguien con intenciones de causar daño o con conocimiento del lugar accedería a él.