Se cuestiona el rol de la madre de Agostina y la falla en la protección de la menor, dado que el agresor ingresó a su vida a través de ella.
Se enfatiza la necesidad de que los adultos estén atentos a los vínculos que establecen los jóvenes y adolescentes, y a las personas que los rodean.
La investigación determinará las responsabilidades individuales, pero trasciende la idea de que no se pudo cuidar a la niña.