Se rezó el Credo, reafirmando la fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y se presentaron las intenciones a la Santísima Trinidad.
Las intenciones incluyeron pedidos por la Iglesia, para que sea signo de unidad y comunión; por la Arquidiócesis de Buenos Aires, su arzobispo y comunidades; y por la ciudad y su gobierno, para que reine la justicia y la paz.
También se rogó por los que sufren y por quienes siguen la celebración a través de los medios de comunicación, pidiendo la bendición del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.