Colombia enfrenta profundos desafíos en seguridad, salud y economía. El conflicto armado se ha recrudecido con la fragmentación de grupos armados que disputan el control territorial, financiándose de la producción de cocaína y minería ilegal, y afectando gravemente regiones como Norte de Santander, Cauca y Meta.
El acceso a la salud es una emergencia nacional, especialmente en zonas de conflicto, donde la población lucha por conseguir citas, exámenes y medicamentos en un sistema híbrido. A pesar de una leve mejora económica con aumento del salario mínimo y reducción de la pobreza, la deuda neta del país es la más alta en décadas y la informalidad supera el 50%.
La corrupción persiste como un problema sistémico. El Consejo Regional Indígena del Cauca hace un llamado al respeto por la vida ante la violencia de grupos armados. La incertidumbre electoral se cierne sobre un departamento afectado por la violencia, con amenazas y el reclutamiento de niños.