La sociedad colombiana es altamente permeable a las noticias falsas, con un 80% de los usuarios reconociendo haber visto desinformación, principalmente a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp.
La falta de conocimiento sobre el término "fake news" y la confianza excesiva, incluso en generaciones jóvenes, facilitan la circulación de información sin ser cuestionada.
La existencia de grupos armados y la polarización política en Colombia agravan el problema, haciendo al país más vulnerable a la propaganda electoral y a la manipulación de la realidad.