Se debate si el caso de Agostina califica como femicidio, analizando la vulnerabilidad de la víctima y la posible intencionalidad del agresor. Se menciona la posibilidad de que Agostina haya sido "entregada" o llevada a la casa de Barrelier.
Se cuestiona la presencia de Agostina en la casa de Barrelier a altas horas de la noche y se indaga sobre la relación que mantenía con él, así como sobre la posible complicidad o conocimiento de la familia, especialmente de su madre, Melisa.
Se reflexiona sobre la fragilidad del entramado social en zonas periféricas y cómo esto puede generar vulnerabilidad en jóvenes. Se critica la falta de soluciones a problemas estructurales y la tendencia a encontrar pretextos en lugar de resolverlos.