Se presenta a Claudio Barrelier, único imputado por la desaparición y crimen de Agostina, como un hincha de Instituto de 33 años y ex pareja de la madre de la víctima.
Trabajaba en la dirección de tránsito de la municipalidad de Córdoba, pero fue desafectado tras su detención, desvinculándose así de presuntos vínculos políticos.
Se menciona que Barrelier tenía cercanía con la familia de Agostina, lo que podría explicar su conocimiento de la víctima.