El plan de reconstrucción nacional chileno, aprobado en Diputados y en debate en el Senado, enfrenta críticas por supuestamente favorecer a grandes empresas con rebajas tributarias y flexibilización ambiental, mientras reduce recursos para salud y educación.
Se espera que el presidente José Antonio Kast defina su estrategia de seguridad y aborde la migración irregular, tema sensible en su agenda.
La promesa de expulsar a 300.000 migrantes irregulares fue una de las principales de su campaña.