Se compara el caso Agostina con el doble femicidio de Luna de Yardina y su hija, donde los fiscales actuaron de manera "liviana" ante denuncias de acoso y violencia de género.
Se critica la inacción de los fiscales en casos previos, quienes no tomaron medidas a pesar de las denuncias presentadas por las víctimas.
Se señala que la falta de control y la actuación "liviana" de algunos funcionarios judiciales pueden tener consecuencias trágicas, como se evidencia en ambos casos.